¿Por qué confundimos violento con atractivo?
- Casa Gaviota

- 15 sept 2021
- 2 Min. de lectura
¿Quién no ha soñado con encontrar a su príncipe azul? Seamos sinceras, casi todas lo hemos hecho porque es muy bonito estar enamorada, sentir las mariposas y todo eso, sin embargo, pagamos un precio demasiado alto por estas experiencias. Al pasar el enamoramiento, la verdadera identidad comienza a surgir y nuestro príncipe azul se nos convierte en el mismísimo muñeco diabólico. Respiren poquito, porque lo que leerán a continuación suele dividir a las chicas que defienden a capa y espada que el amor romántico es puro e inocente y las que, como yo, creemos que ese concepto del amor es tóxico.
Conforme vamos creciendo e introduciéndonos en sociedad, creamos un ideal romántico, seguimos casi al pie de la letra las normas de comportamiento socialmente establecidas (cómo, cuándo, dónde y de quién enamorarnos) que a veces nos llevan a justificar y desarrollar tolerancia a la violencia. (Fundación Mujeres) Marcela Lagarde define estás conductas como mandatos de género, reglas inmutables de cómo deben ser/actuar las personas según su género, es decir, mujer igual a fragilidad, delicadeza y servicio, mientras que hombre es relativo a fortaleza, protección y dominio. (Flores Fonseca) Mucho tienen que ver los medios de entretenimiento y, por supuesto, los roles preestablecidos en nuestra propia familia.
Cómo no vamos a confundir violento con atractivo sí en todos lados vemos a hombres como Jamie Dornan o Robert Pattinson interpretar personajes posesivos, sobreprotectores y agresivos. Después, al mirar a nuestro alrededor nos damos cuenta de que, si bien, el esposo de la prima de una amiga no es Henry Cavill tal cual, la cela porque la ama y le regala flores cuando “por error” le hizo daño ¡justo como en las películas!
Estos mitos del amor romántico nos los van suministrando, cual veneno, en dosis pequeñas y prolongadas que a la larga corrompen nuestra integridad física y mental, ¿ya ven porqué es tóxico? Por esto, es importante apostar por las relaciones democráticas, en donde podamos conciliar los intereses de los involucrados y encaminarnos al bienestar común.
Les recomiendo que, si tienen oportunidad, lean Los límites del amor de Walter Riso. Después, vayan a googlear sobre las nuevas masculinidades alternativas, para que puedan comprobar que es posible establecer relaciones sexo-afectivas sanas, porque el amor se vive no se padece.
Para Casa Gaviota por Karla Chávez
Fuentes:
Flores Fonseca, Verceli Melina. «Mecánismos en la construcción del amor romántico.» La Ventana. Revista de estudios de género (2019): 282-305. PDF.
Fundación Mujeres. «Mitos del amor romántico y prevención de la violencia de género.» Coeducación y mitos del amor romántico . Madrid: Fundación Mujeres, 2011. PDF.



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